Esta planificación es aconsejable para corredores que
tengan marcas en maratón en torno a 3hs 45’ o 3hs 40’.
Con la misma pueden conseguir una marca en torno a las
tres horas y media. Unos tres minutos por arriba o por
abajo. La mejora va a depender de su nivel anterior, del
grado de seguimiento del plan, de la estrategia en
carrera, del perfil del recorrido y/o del clima. La
clave para estos corredores es que dominen muy bien los
ritmos de 5’00 a 4’50’’ por km. Para ello deben competir
en el medio maratón entre 4’30’’ y 4’20’’por km.
Obviamente, los que se acerque al ritmo más rápido
tendrán más posibilidades y mayor margen de cara al
maratón. Como expliqué en el plan de tres horas, existen
muchos factores externos, no controlables, que influyen
notablemente en el rendimiento en el día del maratón,
por lo que es necesario llegar con bastante margen al
maratón. Aquellos que estén preparados para bajar
justito del tiempo objetivo, si tienen la mala suerte de
tener un día muy ventoso, o muy caluroso en el maratón,
no tendrán ninguna posibilidad. En esos casos lo más
sensato es cambiar de objetivo en la misma salida y si
pensaba correr a 4’55’’ por km (de media), deberá
cambiar a 5’05’’ o 5’00’’ por km. De este modo se
asegurará no pinchar estrepitosamente en los últimos kms
y podrá llegar en buenas condiciones al final, aunque
realice cuatro o seis minutos más.
Cuestiones básicas para realizar
bien el plan:
Es necesario realizar unos ejercicios de estiramiento
suaves, (durante 6’’) y dos o tres de abdominales (de 15
a 25 repeticiones en cada uno) antes de salir a correr.
Al acabar todo el entrenamiento hay que realizar tres
ejercicios de abdominales (de 15 a 25 repeticiones en
cada uno), dos de lumbares (10 repeticiones) y de seis a
ocho ejercicios de estiramientos (más concentrado,
forzando y durante al menos unos 20’’ en cada uno).
Los ritmos de los rodajes deben ser muy lentos (de
6’20’’ a 5’20’’) por km en las semanas en que tenéis
cuestas, oberones y muchas pesas. Medios en las semanas
centrales del plan (de 6’00’’ a 5’15’’) y algo más vivos
en las semanas siguientes (de 5’30’’ a 4’50’’). En los
diez últimos días antes del maratón, los rodajes vuelven
a ser suaves.
Se pueden cambiar el orden de los días para realizar los
entrenamientos, pero no haciendo más de dos seguidos. Y
en ningún caso juntar dos días seguidos de series.
Las pesas son fundamentales en la preparación del
maratón. Es muy importante trabajar muy específicamente
los cuadriceps (tanto en excéntrico como en
concéntrico), los abductores, los aductores, los
gemelos, los soleos, el psoas y el bíceps femoral.
Rendiréis mucho más y os lesionaréis mucho menos. La
semana de la competición no se realiza pesas.
Es importante hacer ejercicios de tobillos todas las
semanas. Con ellos no sólo fortaleceréis los tobillos,
además mejoraréis la eficiencia y la eficacia de vuestra
zancada y disminuiréis mucho el riesgo de lesión de
fascitis, de tendinitis y de periostitis.
Hay que hidratarse, al menos, con medio litro de agua
con sales minerales cada día que entrenéis. Y el doble
si sudáis mucho o entrenáis en lugares con calor y
humedad.
Si seguís este plan no añadáis más entrenamiento. Ni más
días de carrera, ni más minutos a los rodajes, ni más
intensidad a los ritmos. Perdería su efectividad y os
podrían ocurrir dos cosas. Una es que os lesionaseis y
la otra es que os sobreentrenaseis. Cualquiera de las
dos son malas.